Cada proyecto comienza con una visita al lugar y una conversación para comprender su carácter, la vegetación existente y las necesidades de quienes lo habitan.

A partir de esta primera lectura elaboro una propuesta conceptual que define la atmósfera, los materiales y las especies que darán forma al jardín.

El diseño se desarrolla de manera colaborativa, ajustando ideas y detalles hasta alcanzar una propuesta coherente con el entorno y con la forma de vivir de cada cliente.

Una vez aprobado el diseño, preparo la documentación técnica necesaria para su ejecución y acompaño el proceso de obra en coordinación con el equipo de construcción, asegurando que el jardín se materialice según lo proyectado.